miércoles, 15 de abril de 2009

Oria, el encanto del Almanzora


Oria, el encanto del Almanzora
Oria es una
municipio de la provincia de Almería, Andalucía, España. En el año 2006 contaba con 2.619 habitantes. Su extensión superficial es de 235 km² y tiene una densidad de 11,14 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 29' N, 2º 17' O. Se encuentra situada a una altitud de 1025 metros y a 150 kilómetros de la capital de provincia, Almería.
Los orígenes de Oria se remontan al año 3.000 A. C., cuando una oleada de emigrantes que ya conocían el cobre, se asentaron en las desembocaduras de los ríos Antas y Almanzora. Pronto ascendieron estos cauces estableciéndose por estos territorios. Provenían del Septentrión africano y eran una mezcla de los primitivos pobladores de este sector con los saharauis que se habían visto obligados a emigrar al desecarse el Sáhara.
Estos hombres, asentados por nuestras tierras, se dedican a la agricultura y materia ganadera, introducen el "Onagro" (asno africano), y se dedican a la explotación del cobre, encontrando en la Rambla de Oria algunas vetas. Para sus adornos utilizan conchas, huesos, piedras y ámbar.
Sobre el año 2.200 A. C. se detecta en el valle un encuentro violentísimo, se trata del regreso de los megalíticos, portadores de un vaso campaniforme de gran perfección; luchan contra los mineros del Almanzora, que sobreviven en algunos poblados gracias al cobre. Algunos de estos conviven con los megalíticos, otros no soportando la derrota emigran a sus tierras de Cataluña.
En la Rambla de Oria se encuentra el poblado de El Picacho, pertenece a la época argárica y se alza en la margen izquierda de la Rambla de Oria, en la zona en que esta se estrecha por el Norte formando las Bocas de Oria y se ensancha por el Sur para formar los Llanos. El Picacho se eleva 900 m. sobre el nivel del mar, se orienta de Norte a Este, es inaccesible por el costado que mira al Oeste y cae cortado a pico sobre la Rambla, y domina la entrada del referido desfiladero de las Bocas de Oria. Todo el material cerámico encontrado aquí se caracteriza por su pasta hecha a mano con desgrasante de mica y cuarzo y por carecer, de decoración.
También se ha encontrado otro asentamiento de la época argárica dentro del término de Oria, en la Cortijada conocida como el Villar, en un cerro que se conoce como "El Castellón", ya que hay también unas ruinas de una fortaleza árabe. En definitiva, en El Castellón ha estado asentado todo lo prehistórico y lo protohistórico, y lo histórico anterior a la dominacion cristiana.
Según Florian Do Campo, los orígenes de Oria podrían estar sobre el año 200 A. C. con el asentamiento del pueblo Oretano aquí en Oria y se basan en esta afirmación de escritos griegos.
...De los pueblos de la Lusitania el más al Sur era el de los Oretanos..."...La villa de Oria, de quién los cosmógrafos confiesan haber tomado el nombre de Oretanos, y junto con ella la que los griegos decían Cataoria, que significa en su lengua, lugar situado cerca de Oria..."
A finales del siglo XV, en junio de 1492, los Reyes Católicos cedieron los territorios de Oria y sus derechos a don Juan Chacón, yerno que fue del adelantado don Pedro Fajardo de Quesada. Tras la muerte de don Juan en 1503, Oria pasó a su segunda esposa, Doña Inés Manrique, quien la vendió en 1515 a Pedro Fajardo, primer marqués de los Vélez.
Esta villa era pobre y su tierra estéril, no se podía recoger ni aceite ni cera. La rebelión morisca de finales del siglo XVI también tuvo como escenario la Cuenca del Almanzora; así en Oria el Maleh formó una cuadrilla de 150 hombres, bajo el mando de Sebastián Elquagaci, y la mandó para provocar el levantamiento de los pueblos cercanos. Especialmente dramática fue la actuación realizada en Albox, donde mataron a 40 cristianos viejos, apresaron a 13 mujeres y a dos jóvenes, y saquearon sus casas.
Aparte de las bellas perspectivas sobre el valle y la sierra, Oria ofrece al visitante el interés histórico de su basílica de la Merced, la iglesia de la Sagrada Familia (siglo XVI) y el Caserío de los Cerricos.
Se dice que fue en Oria donde se construyó el primer templo parroquial de la zona, correspondiendo éste a la iglesia de San Gregorio Ostiense.
Uria (Oria) era según Ebn Aljathib, buena tierra de queso y miel, y su ambiente, aunque apacible hasta el punto de engendrar en los cuerpos languidez y molicie, no podía templar la frescura de sus aguas.
La ocupación permanente de sus naturales era la caza, que era inagotable; y sus mantenimientos eran principalmente la cosecha de cebada. Por lo demás era un campo desértico y solitario, donde reinaban el miedo y el asombro, donde no se veían palmeras ni viñas, y sólo a propósito para las invasiones de enemigos y su persecución.
En eminente sitio que la hace fuerte, rodeada de fructíferas arboledas de frutas tempranas, está la villa de Oria que está de Granada a la parte de Levante, abundante de pan, vino y aceite, carne y casas, gozando de saludables vientos y dulces aguas, con buena cría de seda; habítanla ochenta vecinos en una parroquia, obispado de Almería.
Es fundada por los Túsculos Andaluces, poseída de Mahometanos a quién la ganaron don Fernando el quinto y doña Isabel cuando ganaron la ciudad de Baza y nuestro Rey don Felipe II la pobló de cristianos, repartiéndose sus tierras y habitaciones cuando expelió a sus naturales moriscos.
Término de Oria. Afluyen al Almanzora dentro de este término: La Rambla de los Cuichados, que le sirve de límite con Lúcar, la que recibe a su izquierda, el Barranco del Agua, el del Tranco, al que viene el de Tello, y la Rambla de las Minas, la del Huerto, la de Los Pinos, a la que vierte el Barranco de los Derramadores, estando un poco más abajo el Caserío de Fuente del Negro y después el del Puntal.
Esta Rambla de los Cuichados toma después el nombre de Chaparral y sirve de límite con Somontín y Purchena. Después viene el Barranco de La Cerca, al que se le unen, por la izquierda, el del Cortijo y el del Osete y por la derecha Barranco del Cirujano.
Después viene la Rambla de los Canales, que luego se le llama de la Fuente de Parra, la cual recibe su izquierda a la Rambla del Tollo, a la que afluyen la del Corral y esta recibe los Barrancos de Gorreta, el de Malpasico, que nace en el Cerro de la Uvica y Barranco de Poca Agua. Antes de la unión de estos a la Rambla, está Oria a su izquierda y luego la Rambla de Marales. A la Rambla de la Fuente de Parra vierten por su derecha, la Rambla del Puerto y la de la Vega y la Rambla de la Media Legua, a la que afluye el Barranco del Campillo de Lozano y el de la Torre.
Después la Rambla de Oria a la que abocan, a la izquierda, los barrancos de Ran y Grande -en cuyo lado está el Caserío del Alamo- uniéndose el de las Casas, y estos al Aguador; después el Barranco de las Zorreras y el de Campos, a su derecha tiene el Caserío de los Quicos, el Barranco de Lúcas y el de la Bodega, que vienen a la Rambla de Aspilla; luego el Barranco de la Tía y el de Melguizo -entre ellos está el Cerrico del mismo nombre-, la Rambla de Don Pedro, los Barrancos de Zarza y de los Alejandros y Rambla Seca, el Barranco del Saltador y el del Pocico -a la izquierda de está el Caserío del Margen- y el Barranco de la Zorra; luego el Barranco Rambla Vieja, el del Picacho, el de Axix, y el de Medina, y mas abajo el Caserío de los Chacones.
A la derecha de la Rambla de Oria afluyen: el Barranco Cerro Pelao, que nace en dicho cerro, el de las Ortigas, la Rambla de Cañadeja a la que van los Barrancos del Palomo, el del Juncal, el del Pozo el de los Pastores -a su izquierda está el Caserío de los Pastores-los Barrancos de los Peñoncicos, del Puerto, de la Alcantarilla y del Quilez, que nace en el Cerro del Monje; el Barranco de los Hornos, al que afluyen el de la Cruz, el de Reche, al que tributa el de Cañico, Pastores y Mina; el Barranco de la Poza y el de Oria a su derecha está caserío del Peñón-; después viene el arroyo de Olías, al que afluyen a su izquierda, los Barrancos de Doña Juana, el de Santiago, el de los Cajares, el de Oria, -a su derecha queda el caserío de los Cerricos-los Barrancos Talas, el de Villar, el de la Balsa, el de Collado de la Madera y el de la Rellana; por la derecha viene al Arroyo de Olías, los Barrancos de Dez, el de las Minas, el de las Rozas, el de la Umbría y el del Pozo. Después la Rambla del Saliente, que recibe por su derecha el Barranco de la Isidora, el de la Madrina, el de los Pelaos, y el de los Pinos.
Oria con ayuntamiento en la provincia diócesis de Almería, y partido judicial de Purchena, goza de buena ventilación y clima despejado y saludable. Los edificios que forman la población se hallan distribuidos en varias calles irregulares y de mal piso. Tiene cuatro plazas, dos de ellas bastante espaciosas, llamadas de la Iglesia y del Mercado, una escuela de Educación Primaria, a la que asisten de 45 a 50 niños, dotada con 800 reales pagados de fondos propios, una iglesia parroquial (Ntra. Señora de las Mercedes).
En esta iglesia colocada casi al extremo oeste de la villa, sirven el culto: 1 cura párroco, 2 tenientes, 2 beneficiarios, 1 clérigo particular y 1 sacristán. También existe una ermita extramuros bajo la adbocación de San Gregorio y 4 de los caseríos de Aspilla, Contador y Cerricos y Rambla. En el término se encuentran varias fuentes de exquisitas aguas, siendo las más abundantes las denominadas Polaca y Roca de Oria, las cuales dan movimiento a diferentes molinos harineros.
El terreno participa de monte y llano, y es bastante productivo. Los Caminos son todos de herradura, pero transitan también algunos carruajes. Produce granos de todas clase y ganado lanar y cabrío. Industria: la agrícola y la fabricación de lienzos y colchas que se llevan a vender a la Mancha y a Castilla; los domingos de cada semana se celebra mercado, del cual son objeto principalmente los granos. Población 1.400 vecinos, 5.600 almas.
Oria, villa de la provincia de Almería y partido judicial de Huércal-Overa, a 113,6 Kms. de la capital, situada a 1.022 m. de altitud, municipio con 2.500 habitantes aproximadamente y 234 Km2. de superficie. Población del Valle del Almanzora situada en las estribaciones mas altas de la Sierra de las Estancias, frente a la Sierra de los Filabres.
Los recursos económicos en la Villa de Oria, eran hasta principios del año 2002, principalmente agrícolas y ganaderos. En la actualidad la tasa de paro en el pueblo ha disminuido gracias a los más de 100 puestos de trabajo que han proporcionado las instalaciones del Centro de Reeducación de Menores "Tierras de Oria" ubicado en el paraje del mismo nombre, además de una Residencia de la 3ª Edad, que supone una nueva reducción del desempleo en la comarca.

A un hombre valiente

A un hombre valiente

Aunque ya sabemos que se ha ido, no lloremos su falta, pues Juan Pedro ha salido en busca de una vida más relajada.
Era un hombre muy alegre y en vida no lo demostraba, aunque hubiera problemas el nunca se achataba, al contrario siempre hacia alguna cosa para que las aguas se calmaran, y eso hay que recordar.
No su muerte sino lo que ha hecho por su gente y por lo que ha dejado en nuestros corazones.
Juan Pedro hoy esta triste por el vacío que ha dejado en su casa y porque no os quiere ver con esa pena en el alma por que lo único que quiere que lo recordemos en vida porque es como se merece.
Para mi tu padre sigue vivo porque en mi corazón sigue presente y así lo tendré hoy, mañana y siempre.
PARA ESE HOMBRE QUE NOS ENSEÑO LO QUE ES SACRIFICARSE POR LOS DEMAS.
Estés donde estés siempre te querré.

Alexandra Jiménez Franco
Madre de tu nieta Inmaculada

Mazarrón Ruta de los Castillos


Ruta de los Castillos , fortalezas y Torres Vigia de la Comarca


Castillitos Torre de Santa Elena Torre de Santa Isabel

Torre de los Caballos Torre del Molinete Castillo de Los Vélez
Castillo del Carlentín


Castillitos
Estas instalaciones militares fueron construidas entre los años 1933 y 1936 como parte del Plan de defensa de 1926. Tiene bastantes construcciones en varios lugares, siendo su edificio central a imitación de un castillo medieval, y de ahí el nombre de Batería de “Castillitos”. Predomina en todos los edificios un claro estilo “Historicista” imitando construcciones medievales o de la época cásica. Está artillada con dos piezas Vickers de 38,1 cm capaces de lanzar un proyectil de casi una tonelada a unos 35.000 metros de distancia. Esto asegura la defensa de toda la costa de Cartagena. Además cuenta con otras dos piezas Vickers de 14,24 cm y un alcance de unos 21.000 metros.
La Torre de La Azohía
Siglo XVI: Conocida también como Torre de Santa Elena o Santa Catalina, se trata de una fortificación de vigilancia, similar a la que nos vamos a encontrar después en Cope, destinada a controlar el tráfico marítimo y repeler los ataques de los piratas berberiscos. La mandó levantar Felipe II, se restauró hace unos años y se puede llegar a ella cómodamente por una pista de tierra.
Torre de Santa Isabel o de La Cumbre
Torre vigía del siglo XVI cuyo objetivo era vigilar la costa para poder prevenir los ataques enemigos, pricipalmente de piratas berberiscos, y servir como una primera medida de protección para los pescadores y agricultores de las zonas cercanas. También es conocida como Torre Vieja del Puerto o de Santa Isabel y está declarada como Bien de Interés Cultural.
La Torre de los Caballos
En Bolnuevo, se construyó en el siglo XVI, algunos años después que la Torre de la Cumbre del Puerto de Mazarrón, y con la misma finalidad: el control de esa parte del litoral ante posibles ataques de piratas berberiscos, que constituían para la población una preocupación constante. Su existencia aseguraba, por tanto, la tranquilidad de las faenas pesqueras de la ensenada. En siglos posteriores, la torre sufrió diversas remodelaciones y arreglos, algunos dentro de la programación de restauraciones que se realizaron en las torres del litoral, durante el siglo XVIII. A mediados del siglo XX, en 1946, se le añadió una ermita dedicada a la Purísima Concepción, en conmemoración del conocido Milagro de la Virgen. Antes de la construcción de la ermita, la torre tuvo algunas antiguas construcciones anexas. La torre está declarada Bien de Interés Cultural.
Castillo de Los Vélez
Construida a finales del siglo XV, el edificio está ligado a la familia que patrimonializó el Adelantamiento Mayor del Reino de Murcia -los Fajardo-, que posteriormente fueron nombrados marqueses de Los Vélez. Este linaje y el de los Pacheco fueron, por concesión regia y desde 1463, propietarios de las minas de alumbre existentes en el lugar, un mordiente textil muy apreciado en la época. Por desgracia, la fortificación fue en buena parte destruida entre los años finales del siglo XIX y los comienzos del XX, cuando se abrió la boca de una mina en el mismo interior.
Torre del Molinete
Torre militar de carácter defensivo de forma circular levantado sobre un pequeño promontorio cercano al Castillo de Los Vélez. Construida por disposición de los Reyes Catolicos en 1490 (siglo XV), se utilizaba como vigía frente a las invasiones desde el mar, recibe el nombre de “El Molinete” por su parecido con la tipología de molinos de viento. Esplendidas vistas de la población y el termino municipal.
Castillo del Carlentin
La fortaleza se encuentra cerca del caserío de La Majada, en el término municipal de Mazarrón, aunque cercano al de Lorca. El edificio se construyó en lo alto de un cerro que, enclavado en el llamado Campo de Calentín, domina la cañada de La Majada, un manantial de agua cercano, y el camino que conecta Las Gañuelas con Morata. Desde el castillo se divisa buena parte de las marinas mazarronera y lorquina.
Para llegar al castillo de Calentín se tomará, desde el núcleo urbano de Mazarrón, la carretera que se dirige a la La Majada y La Atalaya. Entre el kilómetro 9 y 10 nos desviaremos hacia la derecha (hacia La Majada) por un camino que nos conducirá a las cercanías de la fortaleza. Desde allí, la subida al monte es algo dificultosa, a través del campo.

Eduardo Primo Yufera


El científico Primo Yúfera, pionero de las nuevas tecnologías alimentarias
El investigador falleció a los 89 años, el 28 de octubre de 2007

El científico Eduardo Primo Yúfera, ex presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y uno de los pioneros en las nuevas tecnologías alimentarias en España, falleció a los 89 años.

Dedicado a la investigación, una de sus prioridades fue el descubrimiento de métodos no contaminantes de lucha contra las plagas del campo, especialmente en los cítricos, uno de los cultivos básicos de la Comunitat Valenciana. Primo Yúfera falleció a causa de una dolencia cardiaca tras una vida dedicada a la investigación y a la docencia en el Instituto de Tecnología Química y en la Universidad Politécnica de Valencia. Fundador en los años sesenta del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) ha recibido numeroso galardones a lo largo de su vida, entre ellos el Premio Nacional Torres Quevedo en 1988 y el Premio Rey Jaime I de Nuevas Tecnologías en 2001. Eduardo Primo nació en 1918 en Puerto de Mazarrón (Murcia). Graduado en Ciencias en 1941, obtuvo el doctorado en Ciencias Químicas por la Universidad de Madrid en 1944. En 1947 comenzó a trabajar en la Universidad de Valencia como profesor adjunto de Química Orgánica. Desde 1950 está relacionado con el Patronato Juan de la Cierva, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del que fue colaborador, investigador científico, consejero y presidente. En 1952 se trasladó a Basilea (Suiza) con una beca de investigación para trabajar con el que consideró su maestro, el premio Nobel Tadeo Reichstein, descubridor de la cortisona y de la síntesis de la vitamina C. En 1960 fundó el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos de Valencia, dependiente del CSIC, del que fue director. Años después, en 1965, obtuvo la cátedra de Química y Análisis Agrícola en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia. De 1970 a 1974 fue presidente del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de los Alimentos. En mayo de 1993 hizo público que el grupo de biotecnólogos que el dirigía en Valencia había aislado un producto tóxico de un hongo que dificulta el crecimiento y desarrollo larvario de los insectos causantes de las plagas del campo. Otras de las investigaciones realizadas por Eduardo Primo se centraron en el aprovechamiento del salvado de arroz para la alimentación humana, que le valieron su candidatura para el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica. Entre las distinciones recibidas figuran el doctorado honoris causa por la Universidad Jaume I de Castellón y la Distinción al Mérito Cultural de la Generalitat en 1996. Es autor de numerosos libros, entre ellos 'Herbicidas y fitorreguladores' (1968), 'La deficiencia proteica en la alimentación de la Humanidad' (1977), 'Química agrícola' (1978), 'La investigación, un problema en España' (1981) y 'Ecología química' (1991).

Juan Pedro Redondo. Homenaje a un gran hombre

Su reciente fallecimiento me ha inspirado el escribir algo de este gran hombre, Juan Pedro Redondo Sánchez, que nacio en Oria, Almeria hace 65 años y fallecio en la localidad que le vio nacer el 27 de enero de 2009.

Un amante de su pueblo y de sus gentes, persona de gran corazón, fue autodidacta y se convirtio en un erudito, especialmente de la historia।

fue maestro albañil, pero ejecia de todo, electricista, fontanero.... el se las arreglaba para terminar una construcción sin necesidad de esperar a nadie para "rematar" un trabajo, era un "manitas", restauraba y se "solvia" los libros de cualquier tipo, las historias vividas y las que le transmitieron sus padres o sus amigos, incluso del saber pupular, me las fue contando y con las cuales escribi el relato "Soñar en Oria"

Este es un homenaje a el y su familia, especialmente a su esposa Pepa y sus hijos; Joaquín, Andrés y Esperanza.

Fotogenio2009 cierra sus puertas con la visita de más de 4.000 personas


Fotogenio2009 cierra sus puertas con la visita de más de 4.000 personas


Los medios de comunicación regionales, nacionales e internacionales han seguido de cerca el mayor encuentro nacional de fotógrafos que también ha tenido gran repercusión en Internet


Este fin de semana el municipio de Mazarrrón se ha convertido en el epicentro de la fotografía en el contexto natural de las Erosiones de Bolnuevo, declaradas como primer monumento natural de la Región de Murcia. Más de 4.000 personas, fotógrafos aficionados y profesionales de todas las edades, se han dado cita en el mayor encuentro de fotógrafos del país para captar las mejores instantáneas bajo la luz de Mazarrón. La repercusión mediática que ha alcanzado Fotogenio 2009 está reflejada en los medios de comunicación, que han venido desde toda la Región de Murcia y del país con cobertura nacional e internacional, tanto escritos, audiovisuales como digitales. La Red ha sido uno de los canales más importantes de difusión de este fenómeno sociológico, que en tan sólo cuatro años, ha experimentado un crecimiento impresionante de 30 a 1.600 participantes. Las páginas especializadas en fotografía, los blogs y las redes sociales han difundido con entusiasmo este encuentro nacional de fotógrafos, que ha atraído hasta la web www.fotogenio.net a amantes de esta disciplina de todos los continentes del mundo, procedentes de más de veinte países distintos.La clave del éxito de Fotogenio 2009 se halla en la calidad de sus ponentes, prestigiosos fotógrafos nacionales e internacionales, que dotan a este evento de una categoría inigualable en toda España.La estadounidense Kathy Moran, editora jefe de la revista National Geographic; el sueco Staffan Widstrand, director del mayor proyecto fotográfico europeo el ‘Wild Wonders of Europe’; Tino Soriano, fotógrafo oficial de National Geographic durante más de 10 años y José María Mellado, autor del libro ‘Fotografía Digital de Alta Calidad’, han sido algunos de los protagonistas de las entrevistas, realizadas en exclusiva desde el plató de televisión de Fotogenio. La magnitud que ha cobrado la cuarta edición de Fotogenio, organizado por el Ayuntamiento de Mazarrón, ha transformado al municipio en el destino turístico de la fotografía. Este evento ha contado con patrocinadores de diversos organismos privados y públicos como Canon Europa, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y el Consorcio Turístico “Bahía de Mazarrón”. Este multitudinario encuentro de fotografía ha aportado grandes beneficios a la hostelería del municipio de Mazarrón con una ocupación hotelera del 100%, distribuida entre los hoteles, los campings y los apartamentos, lo que ha supuesto una importante inyección económica a estos establecimientos.

Barcos Fenicios


Barcos fenicios de la playa de La Isla


Datos de la excavación
El Barco I de Mazarrón fue excavado en la primavera de 1995, dentro del contexto del 'Proyecto Nave Fenicia', que se inició en octubre de 1993 y finalizó en Junio de 1995. En dicho proyecto se prospectaron sistemáticamente 72.000 m2 de la Playa de la Isla de Mazarrón (Murcia), se recuperaron más de 7000 fragmentos de objetos fenicios, se excavó el Barco I, se realizó un molde subacuatico del mismo, se extrajo y traslado hasta el MNAM. y se localizó el Barco II, también fenicio, de similares características al primero. Este segundo barco se cubrio adecuadamente y permanece, aun, en el fondo de la citada bahía.
Los restos del barco I estaban cubiertos tan sólo por un dévil estrato de arena. A su vez descansaban sobre un lecho de posidonea oceánica muerta. Los estratos superiores al barco que, en su día, debieron cubrirlo (previsiblemente capas de arena y algas muertas), desaparecieron en un momento que no podemos precisar. Su afloramiento se debió al cambio de corrientes producido por la construcción de una marina inmediata al yacimiento.
Debido a su posición, prácticamente superficial, no apareció 'in situ' el cargamento. Sin embargo si que aparecieron, sobre la superficie de la madera, restos de abarrote formado por pequeños haces de ramitas atados con cuerdas.
La excavación se realizó mediante una cuadrícula de 70 x 70 cm.
Aspectos constructivos del Barco I
las dimensiones máximas conservadas son de 5.5 m. de longitud por 1.3 m. de anchura aprox. Los restos recuperados son: la quilla, restos de 9 tracas adosadas a uno de los lados de la quilla y restos de 4 cuadernas adosadas al casco descrito. La quilla es de sección aproximadamente cuadrangular y presenta en planta un leve ensanchamiento en su centro que le da un aspecto similar al del éntasis de las columnas clásicas. En uno de sus extremos conserva perfectamente el sistema de unión con el codaste.
Las 9 tracas están unidas entre sí, y a la quilla, mediante el sistema de unión a espiga (mortice and tennon). Además, presentan a lo largo de sus cantos un sistema de cosido que está en fase de estudio actualmente. Las cuadernas son de sección aproximadamente cilíndrica. Van unidas al casco mediante ligaduras que abrazan a las cuadernas y traspasan a las tracas.
Tanto el interior como el exterior presentan abundantes restos de haber estado en su totalidad de resina para impermeabilizar la nave.
Datación
Los sistemas de datación utilizados han sido los siguiente.
1.- El contexto arqueológico de la bahía; en torno al 70% de todo el material recuperado del fondo de la bahía corresponde a la segunda mitad del siglo VII a.C., mientras que el restante 30 % se distribuye desde la antigüedad hasta nuestro siglo. El estrato sobre el que descansa la mayoría de estas cerámicas fenicias es el mismo estrato que sirve de contexto al Barco I. en la campaña de excavaciones de 1996 se documentaron numerosas cerámicas fenicias situadas inmediatamente por debajo de la madera del barco, de la cual les separaba, tan sólo, una capa de 4 o 5 cm. de arena.
2.- Los sistemas de construcción naval. Los aspectos principales ya han sido citados. Todos ellos son conocidos para los barcos de la primera mitad del primer milenio a.C.
3.- El 14C: 5 muestras fueron enviadas a la Universidad de Groningen (Holanda). Todas las fechas se enmarcan en los siglo VII, VII y VI a.C. La suma y cruzamiento de todos estos datos, con especial referencia a la cerámica fenicia aparecida, aportan una fecha glogal del 650 - 600 a.C.
“Los fenicios fueron una raza inteligente, que prosperó en paz y en guerra. Fueron excelentes en escritura y literatura, y en otras artes; en marinería, en el arte de la guerra naval y en el dominio de un imperio”, (POMPONIO MELA, I, 12)